120 millones de pesos se necesitaron para financiar este proyecto que incorpora la ciencia y tecnología.
La ciudad es una de las comunas donde un mayor número de escuelas desarrolla la Robótica.
Alumnos de 20 escuelas municipalizadas de Chillán dieron vida a la Primera Muestra Comunal de Robótica, Energías Renovables y Ciencias llevada a cabo en la Primera Sala del Teatro Municipal. Esta exposición forma parte del proyecto “Red Colaborativa de Aprendizaje” ganador del concurso Nacional de Proyectos Pilotos financiado por el Ministerio de Educación.
“La posibilidad de que el Gobierno nos financiara es una novedad, ya que la mayoría de los proyectos del Ministerio de Educación son centralizados. Sin embargo, esta idea respondió a una iniciativa que apuntaba a incorporar la tecnología a las salsas de clases para mejorar el aprendizaje en ciencias y matemáticas”, señaló Marco Aguilera, encargado del área de Informática Educativa y coordinador de la muestra. Estas palabras explican el hecho de que Chillán haya sido una de las dos comunas seleccionadas por el Mineduc.
Fueron 120 millones de pesos los que hicieron posible la compra de 216 sets de lego logs (piezas con las que se arman los robots). Con esta actividad, se busca potenciar tres áreas específica; robótica, energías renovables y ciencias.
Además de los dineros otorgados por el Ministerio, la municipalidad se encargó de capacitar a los 20 docentes encargados de instruir a los estudiantes. Los frutos del magno gasto, se ven reflejados en los molinos de viento, paneles solares e incluso robots con sensores de luz y movimiento que se están exhibiendo en la Primera Sala y que tienen muy contentos a los escolares. “Ha sido una bonita experiencia y todo lo que se ve acá lo hemos hecho nosotros. Tuvimos que ingeniárnosla para hacer algo mejor de lo que salía en los catálogos que nos entregó el profesor”, señala Fabián Zúñiga alumno de séptimo básico de la Escuela Ramón Vinay.
Lo cierto es que han sido varias jornadas de trabajo que realizaron estos niños para poder presentar los mejores proyectos. A pesar de que reconocen que debido al paro de profesores perdieron continuidad en la tarea, se muestran conformes al ver cómo sus robots están correctamente programados y realizan los mandatos que ellos les designan.
Los sistemas que estos escolares crearon reciben órdenes a través de un computador mediante un programa llamado Edubrick que les indica las acciones que deben ejecutar. Los robots poseen además un sensor de temperatura, color y movimiento, junto a la capacidad de desplazarse y tomar distintos objetos.
Uno de los inventos que más llamó la atención fue el “Escorpius” construido por Edio Quintana, alumno de sexto año de la Escuela República de Italia. Esta máquina, con forma de escorpión, posee sensores, que al captar movimiento, intentan aplastar al objeto percibido a través del movimiento de una de sus patas.
Pero no sólo los niños están contentos con esta iniciativa. Profesores y autoridades de la ciudad se mostraron muy conformes de que este tipo de actividades se realicen en la comuna. El profesor Rodrigo Cortés a cargo del grupo de robótica de la Escuela Arturo Mutizábal señala que “inconscientemente los estudiantes están aprendiendo, además de matemáticas y ciencias, a trabajar en equipo y tolerarse entre ellos”.
En tanto, María Isabel Aravena, jefe técnico de la Dirección de Educación Municipal de Chillán, afirma que esta es una de las experiencias pedagógicas más interesantes del sistema de educación municipal y que la comuna ha sido pionera en el uso de la ciencia y la tecnología.
Por su parte el concejal Juan López Cruz, precisa que “esto demuestra que se pueden hacer bien las cosas cuando hay voluntad de realizarlas”. Gustavo Brinck, representante para Chile de Lego Educación, material con el que se construyen estos robots, afirma sentirse impresionado con los resultados. “La singularidad del proyecto radica en que los niños al crear, dan un valor significativo a sus obras, hecho que genera un real aprendizaje”.
Los implementos con que estos niños construyeron sus trabajos, son los mismos que se utilizan en Estados Unidos y Europa, garantía de que en la ciudad existe tecnología de primer nivel.
De esta manera, Chillán podría ser ahora cuna de algún existoso científico para la ciudad y por qué no, para el mundo.

