«Lo que hemos pretendido con esta casa es hacer un ensamblaje de todos los dispositivos arquitectónicos que han sido inventados o explorados en Eivissa con profundidad. La novedad es que tiene algo de la tradición de la arquitectura popular, pero también mucho de estos inventos arquitectónicos».
Con estas palabras, Andrés Jaque resumió a este periódico el objetivo conceptual de la vivienda que su estudio está construyendo en una pendiente del valle de Cala Vedella. «Estamos con el final de obra. En primavera haremos la última fase, la de los jardines suspendidos en las cubiertas; y entrará en uso enseguida», aseguró.
Â
Un proyecto que nace en Eivissa pero con vocación de expandirse. «Nuestra idea es seguir con estas propuestas, no necesariamente en la isla, también en otras localizaciones. Nos interesa muchÃsimo explorar qué formas de vida promovidas desde la residencia pueden ser lo más deseable que existe en el mundo en estos momentos», precisó el arquitecto madrileño.
Â
¿Por qué en Eivissa?
Jaque esgrime argumentos singulares para justificar la elección de Eivissa como punta de lanza de su proyecto experimental: «Hemos hecho una investigación sobre su patrimonio arquitectónico. No sólo de las experiencias de arquitectura moderna más contextualistas, como las viviendas de Sert o la tradición de la arquitectura popular. Creo que es el momento de que Eivissa sea reconocida como un lugar mucho más complejo y con un patrimonio arquitectónico mucho más valioso. Es decir, hay una serie de experiencias que se han dado en esa isla desde los 60 que completarÃan esa idea de la isla hedonista con un componente naturista», señaló el arquitecto, añadiendo: «Eivissa es una isla reconocida y anhelada globalmente, que ha sido un gran laboratorio de otras formas de arquitectura; donde han surgido eventos tan importantes como el chill out o el Café del Mar, o la primera discoteca con una gran piscina, o los primeros club nocturnos con franquicia, el Pachá. Por todo ello creo que la isla deberÃa ser también reconocida como un gran patrimonio histórico y cultural de importancia».
Â
Máximo respeto ecológico
En el discurso reflexivo de Andrés Jaque se tiene muy en cuenta los aspectos ecológicos del hábitat, que defiende yendo algo más allá de los tópicos al uso: «actualmente no sabemos nunca quien es el cliente del proyecto. Cualquier casa es un espacio público, porque en ella se están discutiendo cosas que afectan al medio ambiente y a las generaciones futuras. Esto es prioritario en esta casa, que ha sido descrita por un crÃtico italiano, Fabricio Galanti, como una máquina natural. Y estoy muy de acuerdo con esa definición», confesó con orgullo el arquitecto.
Â
En ese sentido, el respeto ecológico ha sido máximo. «Para construirla no hemos talado un solo árbol. Durante tres meses hicimos en la parcela un levantamiento árbol a árbol. Los hemos mantenido todos y atraviesan la casa. De hecho, la geometrÃa del edificio busca adecuarse a los huecos que quedan para colocar la cimentación y la edificación».
Â
La siguiente fase, consecuente con la primera fue «concentrar todas las instalaciones en un vaso de hormigón, para evitar que, incluso ante eventuales averÃas, puedan hacerse vertidos, residuos o aguas contaminadas. Es decir, la casa no interfiere en los regÃmenes hÃdricos ni aporta sustancias externas al medio ambiente». Pasando a otra consideración notable: «El agua reciclada del funcionamiento de la casa, toda filtrada y reutilizada, se usará para regar unos jardines que, a partir de la primavera próxima, empezarán a crecer en la cubierta de la vivienda. De manera que ella misma se convierte en zonas que no llegan a tocar el suelo; en centros de producción de biomasa y de generación de hábitats para especies animales como los insectos».
Â
«Vamos por libre»
Andrés Jaque subrayó que se trata de un proyecto experimental autónomo. «Vamos por libre, aunque yo trabajo con muchÃsimas administraciones. En este caso hemos llevado esta agenda al diseño de una vivienda privada, pero más por una militancia nuestra, que consideramos que cualquier acción tiene en estos momentos una dimensión pública, aunque sea promovida por agentes privados. Porque solamente con esta mentalidad podemos contribuir realmente a mantener y proteger al medio ambiente», aseguró.
Â
En cuanto a los inquilinos, «no te puedo dar nombres, pero sà decir que se trata de unas coleccionistas de arte; personas muy sensibles y exigentes con el diseño. Y la verdad es que están muy satisfechas con el resultado y muy involucrados en la decoración de la casa, que va a ser algo muy especial. Un proyecto singular que ya ha despertado mucho interés internacional», concluyó Jaque.
Edit. http://www.ultimahora.es
