
La higiene es un conjunto de conocimientos y técnicas que se aplican para controlar virus, bacterias, gérmenes y hongos que pueden ocasionar enfermedades, infecciones y otros efectos nocivos sobre la salud.
Estos conocimientos son bien conocidos y se aplican a diario. Ahora se han convertido en hábitos, como lavarse las manos y los dientes, bañarse y limpiar nuestro cuerpo. Pero estos hábitos no sólo aplican a nuestro cuerpo, sino al cuidado y limpieza de la ropa, los alimentos, el área de trabajo y el hogar.
Dos de los inventos que han ayudado a disminuir el nivel de infecciones que se transmiten, han sido el gel antibacterial y el tapabocas. Para suerte de todos, son inventos fáciles de hacer en la comodidad del hogar.
GEL ANTIBACTERIAL
El gel antibacterial es la mejor solución para tener las manos limpias en momentos en que el acceso a agua limpia y jabón es difícil; como en la vía pública, en carretera o en medio de la naturaleza. Ésta es una forma casera, pero muy efectiva, de preparar 90 ml. de este gel.
Ingredientes:
13 cucharadas de alcohol etílico al 70% (90 ml. de etanol al 70%).
3/4 cucharadita de carbopol, que es un derivado del petróleo.
1/4 cucharadita de glicerina pura (1.125 ml.).
1/4 cucharadita de trietanolamina, que se usa en cosméticos y productos de limpieza como cremas de afeitar y shampoos.
1 tazón de vidrio con capacidad de 1 litro.
1 colador de malla fina.
1 flanera o recipiente chico de vidrio.
Agitador de globo.
Taza y cuchara medidoras.
Un embudo.
Envase de plástico con tapa a presión con capacidad de 100 ml.
El alcohol etílico y la glicerina pura se consiguen en cualquier farmacia; mientras que el carbopol y la trietanolamina se consiguen en droguerías, en farmacias más especializadas o en tiendas de productos químicos.
Procedimiento
1. Coloque el colador de malla fina sobre la flanera o el recipiente chico de vidrio. Vierta el carbopol sobre el colador y deshaga los grumos con ayuda de una cucharita.
2. Vacíe el alcohol en el tazón de vidrio y, mientras mezcla con el agitador de globo, agregue poco a poco el carbopol.
3. Añada la glicerina mientras agita suavemente con el agitador de globo. Cuide de no pasarse de esta medida; de lo contrario, el gel quedará pegajoso.
4. Cuando se haya disuelto por completo el carbopol y no queden grumos, agregue de gota en gota la trietanolamina sin dejar de revolver con el agitador. En este momento, la mezcla empezará a espesarse hasta volverse gel.
5. Si la textura del gel es muy espesa, agregue un poco más de alcohol; y si quedó muy líquido, agregue un poco más de carbopol.
6. El gel antibacterial está listo, ahora páselo al envase de plástico con tapa a presión con ayuda del embudo.
El gel antibacterial debe guardarse bien cerrado en un lugar fresco y seco. El alcohol es el encargado de matar las bacterias y virus. Si no se cierra bien, se evapora y perderá sus propiedades antibacteriales.
TAPABOCAS
Además de ser baratos y muy efectivos, los tapabocas han reducido la transmisión de enfermedades por vías respiratorias. En caso de que vuelvan a escasear, usted puede hacer los suyos en casa y ahorrar.
Materiales
1/2 metro de tela pellón de grosor medio, de las medidas F800, A500 ó #87. Alcanza para hacer 25 tapabocas para niño ó 20 para adulto. Se consigue en cualquier tienda de telas.
15 metros de hilo de resorte tubular o plano muy delgado en caso de tapabocas para niños. Para los de adulto, consiga 12 metros.
Hilo
Aguja
Tijeras
Regla
Lápiz
Encendedor
Procedimiento
1. Aproveche al máximo la tela y trace rectángulos de los siguientes tamaños: 20×15 cm. para adultos, y 18×12 cm. para niños. Luego recórtelos.
2. Corte tramos de resorte de 65 cm. para los tapabocas de adulto, y 55 cm. para los de niños. Queme un poco los extremos para evitar que se deshilachen.
3. Haga un doblez de hasta 1 cm. en los lados más cortos del rectángulo de tela y cósalos.
4. Coloque el resorte, pasándolo por las costuras y anúdelo.
Ya tendrá tapabocas para utilizar en caso de tener que salir a la vía pública. Use de uno a tres por día, dependiendo de qué tanto se desgasten por la humedad de la respiración, los estornudos o la tos.
Si se humedece mucho por el uso, tírelo de inmediato y utilice uno nuevo. Un tapabocas húmedo concentra virus, bacterias y gérmenes en él, por lo que es mejor deshacerse del foco de infección.
Más Fácil
Otras ideas para evitar contagios
Otras recomendaciones para cuidarse en esta temporada son las siguientes:
> Asegúrese de lavar todos los utensilios antes de empezar a preparar el gel antibacterial.
> En el caso de la elaboración de los tapabocas, desinfecte el área en la que va a trabajar para que estén lo más esterilizados posible. Limpie la mesa con un poco de cloro o alcohol diluido en agua.
> La glicerina no es indispensable para hacer gel antibacterial; sólo es para dar suavidad a las manos. Seguirá siendo igual de efectivo si no se la agrega.
> Si sólo consigue alcohol de 96 grados, use sólo 65 ml. de este alcohol y agregue 25 ml. de agua purificada para ajustar el alcohol a 70 grados.
> No seleccione el pellón grueso para hacer los tapabocas: es más duro y difícil de manipular, además de dificultar la respiración.
> La forma adecuada de deshacerse de un tapabocas es envolviéndolo en una bolsa de plástico, cerrándola con un nudo y tirándola a la basura. Así evitará que el aire transporte los virus y bacterias que haya en el tapabocas.
