Como si de una pelÃcula de ficción se tratase, el mundo tecnológico que prevén los cientÃficos puede resultar asombroso ahora. Monitores que leen la mente, buscadores que funcionan con la voz o bacterias programables son algunos de los inventos que se esperan en un futuro no muy lejano. La revista Nature ha hecho una extensa reflexión sobre cómo será la Ciencia en 2010, avanzando algunos de los logros que se esperan a corto plazo.
TecnologÃaEn cuanto a Internet y las nuevas tecnologÃas, según recoge Público “las búsquedas por Internet se harán con la voz y no con el teclado. Unos cuantos privilegiados sólo tendrán que pensar lo que quieren para que su ordenador entienda sus señales cerebrales y busque en la Web”.
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AstronomÃa
También refleja el diario español las declaraciones de Adam Burrows, del Consejo Nacional de Investigación de EEUU, quién cree que la astronomÃa en 2020 será un problema de prioridades: “la comunidad cientÃfica podrÃa resolver en diez años grandes preguntas que llevan décadas atormentando a los cientÃficos, como encontrar la escurridiza materia oscura.
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BiologÃa
En el campo de la biologÃa, “el gurú de la genómica George Church vaticina un futuro con bacterias “programables” cuyas funciones serán diseñadas tal y como se hace hoy con las miles de piezas de un motor o un edificio. Esto permitirá crear no sólo células individuales sino comunidades enteras que funcionen al unÃsono. La primera aplicación será la medicina, ya que se podrá enseñar a estas nuevas formas de vida a detectar un cáncer, penetrar en él y destruirlo segregando toxinas, especula el investigador. Las mismas células podrÃan programarse para digerir desechos y producir energÃa a partir de ellos”, asegura Público.
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Medicina
Interesante es también imaginar cómo puede ser la Medicina dentro de diez años, cuando, según los expertos, “millones de personas tendrán ya su genoma completo secuenciado, y a muchos les informarán de su predisposición a sufrir enfermedades, señala David Goldstein, investigador de la Universidad Duke (EEUU). Los esfuerzos de secuenciación emprendidos hasta ahora han demostrado que muy a menudo las diferencias genéticas entre individuos no son un buen indicador de su posibilidad de sufrir una enfermedad. Sin embargo se ha logrado identificar variantes muy poco comunes que pueden aumentar hasta 20 veces el riesgo de sufrir epilepsia, autismo o esquizofrenia”.
Con estas bases, predice un 2020 en el que cada vez más gente analizará los embriones de sus hijos en busca de probabilidades de enfermedades, y los médicos podrán usar esos análisis para diseñar medicamentos especÃficos que actúen para cada futuro bebé. Fuente: Público
Edit. http://www.ibercampus.es

que maravilloso como cuidan la salud gracias