Sicilia es una isla italiana de vocación griega, como demuestra el despliegue de ruinas de templos y de teatros repartidos por su geografía. Los helenos llegaron hasta aquí en busca de productos que escaseaban en su tierra, como la obsidiana, un mineral con el que se hacían resistentes puntas de lanza.
Pero con el paso de los años, ciudades como Siracusa rivalizaron con la misma Atenas, y se convirtieron en potencias marítimas. Eso era algo que no se podía consentir, de modo que en el año 413 a. C. tuvo lugar frente a sus costas una de las batallas navales más encarnizadas de la antigüedad. Los atenienses perdieron ante Siracusa, ciudad que, por otra parte, colecciona en su historia una importante lista de asedios. El más encarnizado fue el capitaneado por el romano Claudio Marcelo en el 214 a. C. Para su desgracia, el matemático Arquímedes era natural de allí, e hizo que el ejército invasor probara los efectos devastadores de toda suerte de ingenios militares como el fuego griego,chorros ardientes de petróleo, azufre y cal viva que ardían incluso en el agua. Tampoco faltaron otros inventos como las velas incendiadas con enormes espejos que concentraban los rayos de sol sobre ellas. …
