La luz eléctrica fue uno de los más importantes inventos del siglo XIX, sin embargo, cuando Edison hizo que luciera su primera bombilla el 21 de octubre de 1879, no podÃa imaginar que su prodigio fuera a suponer que 25.000 aves perdieran la vida anualmente en nuestro paÃs a causa de los tendidos eléctricos.
Aunque se desconoce cuantas han fallecido en nuestra provincia durante el último año, si que se sabe que en los primeros cinco meses de 2009, noventa aves tuvieron que ser llevadas al Centro de Recuperación de Fauna de Albacete por haber sufrido una electrocución.
Además, cabe destacar que cinco de ellas estaban en peligro de extinción, concretamente cuatro ejemplares de águila imperial ibérica y uno de águila-azor perdicera. Por otra parte, otras 26 de las aves pertenecen a especies vulnerables y otras 46 son consideradas de especial interés. Entre estas últimas, destaca el busardo ratonero, ya que han sido 26 los ejemplares que han pasado por el centro este año por electrocución.
Las cifras son muchos alarmantes si nos referimos a las cifras de los últimos diez años, que reflejan que por el centro han pasado 585 aves por haber sufrido una electrocución.
Como asegura el presidente de la Sociedad Albacetense de OrnitologÃa, Domingo Blanco, el número real de aves que han sufrido electrocuciones en nuestra provincia en los últimos años, es mucho mayor, con toda seguridad. «Esto corresponde sólo a ejemplares que se han encontrado y han sido llevados al centro de recuperación. Serán miles los que mueran directamente y no sean nunca encontrados».
Por especies
Las 585 aves electrocutadas, pertenecen a 34 especies diferentes. Sólo 3 de esas especies no están incluidas en el catalogo regional de especies protegidas. La especie más afectada es el busardo ratonero, con un 27 % de los ejemplares encontrados, seguido por el cernÃcalo vulgar (19,9 %).
Este último es el conocido popularmente como gavilán sapero, un pequeño halcón aliado de la agricultura en la lucha contra las plagas, ya que se alimenta de insectos (saltamontes, langostas, escarabajos) y pequeños roedores (ratones y topillos).
Sin embargo, su número se está reduciendo de forma considerable. «La intensificación de la agricultura, especialmente los pesticidas, y los tendidos eléctricos están haciendo disminuir drásticamente sus poblaciones».
Importantes son las pérdidas de ejemplares de grandes águilas y búhos (34 individuos electrocutados de águila real, 17 de águila perdicera y 62 búhos reales en el intervalo estudiado) ya que son especies muy amenazadas.
Pero para la SAO existe un caso aún más doloroso. «Especialmente dramático es que hayan caÃdo en tendidos de nuestra provincia al menos 8 ejemplares de águila imperial ibérica, una de las aves más amenazadas del mundo».
Las causas
Según explica el presidente de la Sociedad Albacetense de OrnitologÃa, Domingo Blanco, el problema está en que las muchas aves utilizan los tendidos como posaderos donde descansar u otear en busca de posibles presas. «Cuando abren las alas para echar a volar corren el riesgo de tocar dos cables, o bien un cable y el apoyo, con lo que sufren una fuerte descarga que las mata en el acto o les causa heridas muy graves con cuyas secuelas no podrán sobrevivir en su medio».
Esto afecta sobre todo a aves de tamaño mediano y grande, como córvidos, rapaces nocturnas y diurnas y cigüeñas.
Otra causa de muerte muy común es la colisión. «Muchas aves fallecen cuando las aves no ven los cables del tendido eléctrico y chocan contra ellos. Esto puede ocurrir por tener el sol de frente, en circunstancias de poca visibilidad (niebla, lluvia), durante el alba o el crepúsculo o bien de noche, ya que un gran número de especies migratorias realizan sus desplazamientos de noche».
Esto afecta a aves de vuelo lento y pesado, como avutarda, sisón, flamenco o diferentes especies de garzas, pero también a las de vuelo rápido y rectilÃneo como palomas, patos o gangas.
Desde su creación en 1988 la SAO viene denunciando el peligro que suponen los tendidos eléctricos para la conservación de la aves, mediante denuncias públicas, revisando tendidos y comunicando a la ConsejerÃa de Medio Ambiente los puntos negros donde se han localizado aves electrocutadas.
Edit. http://www.laverdad.es

estoy interesado en la problematica de riesgo electrico por parte de las aves que hacen sus nidos dentro de el compartimento de la reactancia de lumirias en la zona rural del municipio de cali valle del cauca colombia. Laboró en una empresa que maneja el servicio de alumbrado publico y he encontradó algunas especies de aves que mueren electrocutadas en el interior de las lamparas de alumbrado publico. se debe basicamente en que algunas por su lamentable estado permiten accesar algunas especies como canarios, chamones y periquitos para construir y empollar sus huevos corriendo el riesgo por parte de los padres o pichones tocar algun elemento electrificado de la luminaria pereciendo de manera instantanea y descomponiendo la LUMINARIA . sie s de su interes puede enviar himagenes del seguimiento a esta situación en mi ciudad y obtener por parte de ustedes sugersncias y recomendaciones para reducir esta problematica