Un tinerfeño inventa un sistema para aprovechar las minas abandonadas generando energÃa en la caÃda de agua del mar en el pozo.
AA Nparte de su larga carrera como periodista y escritor, el tinerfeño Alberto Vázquez Figueroa también ha desarrollado a lo largo de los años una interesante carrera paralela como inventor, la cual le ha valido para registrar un buen número de patentes nacionales y europeas.
Gran parte de estos inventos orbitan en torno a la generación de energÃa hidráulica, como el sistema que en su dÃa creó para potabilizar el agua de mar por presión que genera a la vez energÃa eléctrica.
Actualmente el renacentista escritor trabaja en un proyecto que podrÃa insuflar de nuevo vida a los yacimientos carbonÃferos de regiones como Asturias y, a su vez, pegarles un buen lavado de cara reciclándolos en productores de energÃas limpias.
El sistema tratarÃa de aprovechar las minas abandonadas en localidades cerca del mar para instalar dentro del mismo una turbina que generarÃa energÃa aprovechando la caÃda del agua marina en el pozo. Es una nueva salida se une a los proyectos que contemplan la utilización de los yacimientos en desuso como emplazamientos para el almacenamiento geológico de CO2. La idea de Vázquez Figueroa tiene las ventajas de que no genera residuos tóxicos, gases de efecto invernadero y, además, su gestión es programable, a diferencia de lo que ocurre con otras fuentes de generación renovable como la eólica o la solar.
Parece que, de momento, la idea de Alberto Vázquez Figueroa ya ha conseguido interesar a los ministerios de Industria y Exteriores y también a empresas como FCC, ACS o incluso el BBVA. En este sentido el novelista defiende que también se podrÃa aprovechar la idea para instalar las turbinas en pozos petrolÃferos y conseguir también de esta manera impulsar hacia la superficie el crudo que no se puede extraer más que con la inyección de agua en el subsuelo.
El autor señala en su blog personal que “desde que hace ciento veintisiete años se iluminara por primera vez una ciudad, el mundo ha progresado en casi todos los campos de la tecnologÃa menos en el de la energÃa eléctrica”.
Alberto Vázquez Figueroa insiste en que “si Edison resucitara apenas notaria cambios; en determinados casos la energÃa nuclear constituye una nueva fuente de alimentación, pero incluso la mayor parte de las bombillas que se utilizan son fruto de su ingenio”. Para el novelista e inventor “semejante incapacidad de progreso en más de un siglo obliga a buscar nuevos caminos más acordes en unos tiempos de crisis energética y económica”.
En este aspecto concluye que “resulta absurdo que en pleno siglo veintiuno las redes eléctricas tengan que recurrir a un ejército de especialistas y casi adivinos con el fin de predecir cual será la demanda energética de los próximos dÃas a base de saber si va a hacer o no calor, la intensidad lumÃnica o si se retransmitirá un determinado partido de fútbol, cuando les bastarÃa con contar con una reserva de agua en altura lo suficientemente amplia”.
 Edit. http://www.lavozdeasturias.es

