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En el supermercado se ven pimientos de todos los colores. No saben igual las legumbres. Y se venden tomates sin pepitas. Ya la gente se rebela y exclama: «Estos tomates no saben como los de antes». ¿Qué está pasando? ¿Por qué lo que se come no es lo que se comÃa hace apenas una década? Entre los inventos patentados en España se fabrican productos de queso sintético que tienen menos calorÃas y grasa animal. ¿Y qué opina de las Naciones Unidas quesero de los de toda la vida? Dibuja un futuro muy oscuro, Aunque Mantiene el aliento del moderado optimismo.
Tan sólo quedan cuatro queseros en Cantabria que Produzcan la denominación Bejes-Tresviso. Uno de ellos Desciende de la localidad por parte tresvisana materna pero su fábrica está radicada en Lon, en el municipio de Camaleño. , Roberto López, presidente del Consejo Regulador, es el propietario de la “QueserÃa Andara.
Desde pequeño se familiarizó con el fuerte olor del Picón, aprendió a las texturas cortar con manchas azules, merodeó por sus cuevas, iba con sus abuelos A UNA Choza del Valle de Sobra. En Tresviso Vivió entre los 4 y 5 años, Porque preescolar estudio allÃ. Luego prosiguió de los ocho cursos de la antigua EGB en El Internado ‘Félix de las Cuevas’ Potes. No llegaba el autobus a Lon.
«Yo tengo 36 años y lo que puedo Asegurar es que en el pueblo habÃa treinta Fabricantes hace tres Décadas. Ahora sólo queda uno, el alcalde Francisco Javier Campo, y le tengo que dar las gracias como presidente del Consejo Regulador Haber Impulsado por el acondicionamiento de una cueva en común para maduración del queso con el dinero del Plan de E. Es Importante Que tenga acceso, Agua y luz ». Este tipo de gestos CONTIENEN un valor añadido para Roberto: «Vivimos en una época de incertidumbre Porque la tradición del quesero se va perdiendo, y varios Productores Están pensando en su jubilación anticipada. El problema es serio Porque Afecta al Tambén de nata. Si No Fuera Por el impulso de dos empresas que todos conocemos, ESTO SE IrÃa Al Garete ».
Habla con Preocupación. Se nota sinceridad en las palabras de Roberto, un quesero que ha logrado Producir picón Bejes-Tresviso en el Valle de Liébana, fuera de su hábitat natural, en las faldas de los Picos de Europa. Aunque dispone de dos cuevas en Tresviso, ha construido una artificial de apoyo en Lon, donde reside y está la fábrica.
Sostiene que los controles sanitarios «no nos Ayudan A LOS artesanos para nada, Porque se han marcado unos parámetros que no son reales, palpables con una Pérdida de calidad. Antes, la leche se maduraba horas y horas y ahora estas Obligado un tenerla en tanques de frÃo, un 4 grados centÃgrados. El sabor no es el mismo. Lo que hay es una burocracia pura y dura con Relación a la fabricación de queso ».
Para este quesero de Lon, oficio del que se condidera un apasionado, la clave para Mantener las denominaciones de origen está en conservar el ganado de esa producción de leche «Y si la ConsejerÃa de Desarrollo Rural no Ayuda a los ganaderos, no se Podrán Elaborar Las Distintas gamas de quesos. En mi casa siempre se Hicieron Quesucos de Liébana y el ahumado de Aliva. Nos están vendiendo la moto ».
Ricardo López, familiar directo de la Difunta Tamborilera Dolores López, conocida tambien como la percusionista de Tresviso, Comenzó con la producción de leche, pero al Comprobar que no era rentable, se paso a la fabricación de queso picón.
N SE PUEDE quejar Porque su negocio marcha bien. «En 2009 hemos transformado cerca de 300,000 litros de leche para fabricar 2.500 kilos de queso». Y Emplea leche de vaca, cabra y oveja. «SÃ, Puede que me acusen de romántico, pero es el queso que yo conocà en mi infancia, junto a mis abuelos maternos. En Tresviso, como en Bejes, se utilizaban las tres leches. Desgraciadamente, ahora sólo se fabrica con la de vaca pardo-»Alpina.
Junto a alguna que otra dosis de imaginación y la ayuda del saber de los más antiguos en el oficio, Que son los pastores, sigue Un proceso artesanal, conservar la Intentando Elaboración Tradicional y, al mismo tiempo Obtener un producto de calidad.
Roberto López se considera un quesero de los que ya apenas quedan, un oficio que espera que no desparezca y engrose en la lista de profesiones en extinción. «Espero que no llegue a y suceder lo digo de corazón», implora.
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